Why? - Viper Theatre Firenze 15/04/2010

01. Song of the Sad Assassin
02. Gnashville
03. Against Me
04. January Twenty Something
05. These Few Presidents
06. These Hands
07. The Vowels Pt. II
08. Good Friday
09. Yo-Yo Bye Bye
10. A Sky for Shoeing Horses Under
11. This Blackest Purse
12. Crushed Bones
13. The Hollows

Yoni Wolf: Voz
Doug McDiarmuid: Guitarra, bajo, teclados
Josiah Wolf: Batería y percusión varia

Atrapado por las nubes volcánicas de cenizas del averno quedé en Florencia unos días durante los que aproveché para contemplar en directo a uno de mis objetos de deseo. Con cuatro largos en el mercado, de los cuales sólo rescató tres y con cuentagotas, Why? se marcó un directo más técnico que otra cosa en el que contrastaron la magnífica calidad de sonido, el juego de luces y la sala con cierta racanería en el repertorio.

Tras un kafkiano previo donde el grueso de fans lo formábamos una variopinta y exigua representación de todos los continentes, digamos que estaba claro que no iba a haber lucha por la primera fila. Si bien la sala fue llenándose paulatinamente el público al que arrastra el pequeño y parloteante músico es aún poco lo que unido al precio de la cerveza (5 € la caña, señores) no creaba un ambiente propicio para el espectáculo.

Comenzaron los italianos y para mí desconocidos Miranda, con una potente fusión de indie y rock psicodélico en formato power trío que me resultó bastante interesante. Desafiando al poco público los italianos desplegaron efectos de todo tipo (con mención especial al desquiciante "baqueta-contra-guitarra", y no sólo contra las cuerdas) que dotaron a su actuación de puntos de gran intensidad en contraste con momentos de indie pop algo trillados. Una propuesta más que interesante para abrir boca.

Tras ellos subió al escenario armado de guitarra acústica y pedal de bombo Josiah Wolf, percusionista del grupo principal y a la sazón hermano del mismo frontman Yoni Wolf. El pequeño de los Wolf interpretó unos cinco temas de su álbum en solitario, Jet Lag, en un formato íntimo que, evidentemente, sí que se benefició del poco público presente. Las composiciones, desnudas de toda la percusión y efectos presentes en su trabajo, se mostraron delicadas y con multitud de matices a lo que ayudaba no tener a los clásicos energúmenos berreando por la sala.

Por último fue la banda al completo la que tomó el escenario. Why? ha crecido y prueba de ello son los dos músicos de apoyo que permitieron a Yoni Wolf transmutarse en el frontman que nunca ha sido ni será y desentenderse de labores instrumentales para desarrollar extrañas danzas que mezclaban movimientos de kung-fu con descargas vocales a mil por hora. Si bien se supone que el propósito era presentar su último trabajo Eskimo Snow, se apoyaron más en su anterior Alopecia en canciones tocadas con total suficiencia, un buen juego de luces y un sonido brillantísimo que creaba la atmósfera perfecta para su hip-hop/pop denso y lleno de desarrollos cíclicos.

Pese a rozar apenas la hora de actuación, la elección de temas fue interesante ya que introdujeron algunas de las canciones menos convencionales de su repertorio, como la inicial "Song of the Sad Assassin", "A Sky for Shoeing Horses Under" o "Yo-Yo Bye Bye", y el grupo estuvo más que a la altura en los momentos de mayor intensidad como una excelente interpretación de "Gnashville" o una desacostumbrada por potentísma "Crushed Bones" que en sus versiones en directo siempre parecía algo desnuda y me puso la piel cual pollo de corral. También el orden del setlist introducía los temas más fuertes repartidos de forma que el concierto fue compacto de principio a fin, destacando una excelente interpretación pre-bis de la delicada "This Blackest Purse".

La maestría de Joshia Wolf en la percusión fue patente (tocaba xilófono, bombo, batería y cascabeles diversos a la vez) y el resto del grupo aportó gran oficio en la interpretación, consiguiendo una profundidad no habitual cuando actuan como trío que hizo ganar varios enteros al concierto. La interpretación real de algunos samples del disco dio inmediatez a canciones de ambiente más frío como "The Vowels" o "These Few Presidents" y en general fue una ctuación estupenda y muy profesional, sin ningún fallo aparente y bastante cercana al público pese a la creencia de Yoni Wolf de que el público italiano entiende castellano.

Un concierto excelente aunque corto y que pese a ello cumplió según pude preguntar a los asistentes con las expectativas del poco público realmente entregado a la actuación, entre los cuales se encontraba dándolo todo un servidor que tuvo la oportunidad de departir luego con los músicos, más que amables y agradables por cierto, y al que relataron en perfecto español que querían "venir a España a componer comiendo tapas y paella". Al menos hay que admitir que los chicos saben comer.