U2 - The Joshua Tree
1. «Where the Streets Have No Name» 5:38
2. «I Still Haven't Found What I'm Looking For» 4:38
3. «With or Without You» 4:56
4. «Bullet the Blue Sky» 4:32
5. «Running to Stand Still» 4:18
6. «Red Hill Mining Town» 4:54
7. «In God's Country» 2:57
8. «Trip Through Your Wires» 3:33
9. «One Tree Hill» 5:23
10. «Exit» 4:13
11. «Mothers of the Disappeared» 5:12
The Joshua Tree. Fue el quinto álbum de estudio de la banda irlandesa, y para poder consagrarse definitivamente como una de las bandas mas grandes, encomendaron su producción, al igual que hicieran con The Unforgettable Fire, a Brian Eno para que éste le diera al grupo la vuelta de tuerca necesaria para poder subir un escalón más, en cuestión ventas y en cuestión música. The Unforgettable Fire había sido muy exitoso, pero a la vez experimental dentro de los parámetros musicales del grupo, lo que querían hacer con el siguiente disco es poder asaltar el siempre complicado mercado norteamericano. No hay que engañarse respecto a U2, habían hecho muy buenos discos como Boy, October, War, pero la banda aún tocaba en localidades de menor aforo. La popularidad subió bastante con la publicación de The Unforgettable Fire, pero aún quedaba ese paso por dar, para ello se encomendaron a Brian Eno y a Daniel Lenois, para poder tocar el cielo. Antes de The Joshua Tree la banda era famosa por los conciertos que daba, muy intimistas y de una carga emocional enorme, la intimidad se sucedió sobre todo durante los tres primeros discos. Luego con The Unforgettable las expectativas respecto al grupo se dispararon debido al espectacular concierto que dieron en el Live Aid de 1985. Para corresponder esas demandas, el grupo, en plena gira, se dispuso a escribir lo que serían ya las letras para The Joshua Tree, Paul McGuiness, manager de la banda, comentó que el siguiente disco sería fruto del matrimonio entre U2 y el pueblo norteamericano, un país que siempre acogió bien a la banda, la cuál siempre dedicaba cuatro meses de su gira para recorrerse el país de punta a punta.
Bono siempre tuvo claro que para conquistar América, en cierto modo tenía que asimilar la idiosincrasia del país, así que se empapó de gran parte de la cultura norteamericana, leyendo entre concierto y concierto a escritores como Norman Mailer, Henry Miller o William Faulkner con el objetivo de conocer un poco más la idiosincrasia del país. El objetivo de Bono y la banda fue la de tenderle una mano al pueblo yanqui, a la vez que los animaba a luchar por sus sueños, por ese famoso sueño norteamericano que tanto se menciona en películas y libros. Bono por aquella época ya estaba inmerso de lleno en su característico y criticado espíritu filantrópico, ya que en 1985 había visitado Etiopía con su mujer. Impresionado Bono de la barbarie de la pobreza, la desolación, y de la carga emocional de las miradas vacías que piden una razón para vivir, comprendió que tenía que usar su música y U2 si bien no para solucionar los problemas del mundo, sí al menos para contribuir en la medida de lo posible a aliviar un poco esos sombríos pesares. De esa experiencia africana, surgió la participación de Bono en un proyecto en contra del apharteid realizado por Steve Van Zandt en 1985. Esa experiencia fue inolvidable para él, como él mismo ha contado, estaba nervioso porque iba a conocer a Mick Jagger y a Ketih Richards, que también andaban por aquella época por ahí. Bono llegó bastante nervioso porque aún se sentía demasiado pequeño respecto a esos dos gigantes que improvisaban con gran facilidad temas de blues, él, como siempre manifestó, no tenía ni idea de lo que era el blues, destacaba sus comienzos y los de U2 como una banda de Punk Rock, cuando hacían versiones de The Ramones, para Bono; el blues era un terreno virgen. Pese a la cálida acogida que tuvo de Jagger y Richards, los nervios provenían de su total desconocimiento de esta música, se sentía en sus propias palabras como un apátrida que ha perdido la denominación de origen de los rasgos distintivos de su tierra, un extraño en aquel país.
Manos a la obra, Bono se empapó de música blues y se puso a intentar escribir uno, experiencia que fructificaría en la magnífica Silver And Gold, que Bono tocó con Ron Wood. Hasta ese momento, a Bono y a U2 se la traía floja el blues y la música popular irlandesa, nunca fue de combiar ese tipo de cosas, la experiencia derivada de las conversaciones con Richards, Jagger y las que tuvo con bandas locales de su país como The Waterboys y Hothouse Flowers, precipitaron las ansias de Bono de combinar sus propias raíces con el folclore americano. Esa amistad con los Stones, y los diálogos de padre e hijo que Bob Dylan y Van Morrison mantuvieron con Bono, formaron la crisálida de los nuevos U2. La banda quería construir The Joshua Tree sirviéndose de los cimientos de su disco anterior, pero buscando endurecer más el sonido, no dejarse influir por ninguna limitación musical. Guitarra, bajo, batería y voz eran lo único que necesitaban. Cuando Bono sugirió a la banda un cambio, The Edge la acogió con desagrado, él no quería acercarse al blues ni tampoco quería "americanizar" su sonido, él estaba contento con la tendencia europea que la música de la banda llevaba hasta ese momento. El proceso de grabación fue complicado por el choque y la divergencia de opiniones entre los dos líderes del grupo, lo que sí que tuvieron claro es que tenían que hacer algo distinto para contrarrestar la incipiente ola británica de Heavy Metal de Iron Maiden, el synth Pop, y la andanada del sonido Madchester, que por aquella época era la droga de la juventud. El proceso empezó en 1985, en casa de Larry Mullen, miembro fundador de la banda, en la ciudad de Dublín. Larry había adquirido un estudio de grabación en su casa, y allí que marchó la banda para trabajar.
Las primeras sesiones fueron duras, con Bono y The Edge chocando continuamente, pero por una de esas casualidades, sacaron una primera versión de With Or Without You, Red Hill Mining Town y Womanfish, que finalmente no se incluiría en el disco. The Edge salía continuamente mosqueado, cagándose en los muertos de Bono y en su idea de "americanizar el sonido", ya que pese a que habían sacado primeras versiones de temas, tuvieron que desechar versiones de otras tantas canciones. Brian Eno jugó un papel fundamental en las grabaciones, conteniendo al impetuoso The Edge, que no podía soportar los arrebatos místicos de Bono, en cambio, cuando ésto sucedía, Bono se largaba a meditar y a seguir leyendo escritores americanos. Larry Mullen estaba bastante excitado -musicalmente hablando, señores, no vayan por caminos distintos- con la idea de trabajar con Eno y Lanois una vez más. Lanois, aparte de centrarse en el grupo en conjunto, siempre le daba especial rienda al sonido de la batería y el bajo, en contraposición con muchos productores, que se centran muchas veces en pulir aspectos vocales y de la guitarra. Él pulía el sonido y tallaba el sonido del grupo empezando por la batería y el bajo. Mark Ellis fue el ingeniero de sonido de las grabaciones, un recién licenciado recomendado por Lanois y Gavin Friday, amigo de Bono. El trabajo con Ellis fue muy bien, y Bono le pidió si podía de alguna forma ayudarlos a conseguir un sonido más ambiental, abierto, un sonido que pudiera captar el sentido del espacio en el entorno en el que se encontraban. La petición le pilló a Ellis por sorpresa, porque él pensaba que el grupo quería trabajar con la tecnología de la época, la banda le dijo que usara los medios más estrictamente arcaicos posibles, se quería sacar un sonido ambiental a la vez que duro.
Con la intención de no demorarse mucho a la hora de lanzar el álbum, la banda se trasladó a una casa cerca de las montañas, en Georgia. La idea de mudarse a un entorno más alejado de la civilización correspondía a los deseos de la banda de poder empaparse de un ambiente de relajación, un momento All-Bran permanente, como sucedió con el Slane Castle en la grabación de The Unforgettable Fire, en 1984. Lo primero que hicieron fue acondicionar la casa lo más rápido posible para que amigos de la banda vivieran de primera mano el proceso de grabación del álbum. Para la grabación se creo una sala de control improvisada con máquinas de cinta y una mesa de mezclas. Los demás complementos necesarios estaban en el comedor. El salón adyacente se utilizaba para grabar y para las actuaciones de la banda. Las largas puertas de gran calibre que habían en la casa y que separaban las habitaciones fueron sustituidas por una pantalla de cristal. Y para conseguir ese ambiente místico y de relax que tanto les gustaba a Bono y a Clayton, la casa se dividió en varios apartados: una sala para hacer letras, donde Bono daba rienda suelta a su éxtasis, otra para la grabación, donde Eno, Lanois y Ellis trabajaban y por último; la de la banda, lugar para tocar o bien para hacer jam-sessions. Una vez hecho ésto, la banda ya estaba contenta, se sentían en plenas facultades para poder crear. A Eno le preocupaba mucho el sonido de los instrumentos, especialmente el de la batería, había todavía pequeños problemas con la acústica del lugar que subsanó rápidamente de la siguiente forma: colocaron la batería de Larry en un salón grande, con el techo alto y con el suelo de madera, con el objetivo de buscar la acústica adecuada para que la batería de Larry atronara. La banda seguía todos los días la rutina de de clasificar las cintas de grabación según el número de fallos que habían cometido y la de trabajar con el libro de letras de Bono abierto, predominando las jam - sessions antes de empezar a tocar. La rutina que seguía la banda era la misma que la del Unfergettable Fire, sólo que en The Joshua Tree, las grabaron todas menos las dos últimas, que iban a ser en directo.
U2 tenía la costumbre de trabajar siempre de forma conjunta, Eno y Lanois les dijeron que si querían cambiar, tenían que aprender a trabajar cada uno por su cuenta y a ofrecer sus ideas a los demás miembros del grupo. Eno animó a la banda a hacer versiones de canciones populares norteamericanas con el objetivo de ganarse al público yanqui, sobre todo a Bono, a quién recluía en el estudio para este cometido. A The Edge le conminó a que explorara nuevos sonidos, y este, para modernizar el sonido de la guitarra, se inspiró en una de las bandas que más fuerte pegaban por Inglaterra: The Smiths. Con todo esto, el vocabulario musical de la banda evolucionó respecto a los discos anteriores, facilitando la comunicación entre grupo y producción y estos con los técnicos de sonido. De estas sesiones, el grupo sacó cuantiosas canciones, que muchas tuvieron que ser desechadas, para posteriormente incorporarse al Rattle And Hum. La continuación de las sesiones de grabación se llevaron a cabo en Dublín con el productor Paul Barret, con quien la banda moldeó de forma casi definitiva With Or Without You y Bullet The Blue Sky, al igual que la versión alternativa de I Still Haven´t Found What I´m Looking For, escrita en Danesmoate, correspondiente a un pequeño paréntesis que hizo la banda para experimentar y probar cosas. Poco después, Las sesiones de grabación se interrumpieron para que la banda se uniera a un tour organizado por Amnistía Internacional en junio de 1986, del cual la banda salió encantada, sobre todo The Edge, quién dijo que el sonido de la banda evolucionaba a mejor en directo. Esta aparición sirvió para dar rienda suelta al mesianismo de Bono y como una crítica a la intervencionista Administración Reagan, definida por el propio Clayton como "el culmen de la codicia y los despropósitos". Bono viajó ese mismo año con su mujer a Nicaragua y a El Salvador para conocer de primera mano las consecuencias de la invasión de Estados Unidos de estos dos países, estas visitas inspiraron a Bono para hacer las letras de Bullet The Blue Sky y Mothers Of Dissapeared. La cosa parecía ir bien en el seno del grupo, hasta que Paul Carroll, amigo de Bono; murió en Dublín a consecuencia de un accidente de moto. El grupo quiso superar esto retomando la actividad musical, así que en Agosto viajaron a Dublín para seguir con el disco, dando los retoques que Eno y Lanois consideraron oportunos, la banda se encontraba en pleno proceso de creatividad, tantas ideas desprendían que Eno tuvo decir que basta, que no entrarían más canciones en el disco ya que el proceso de grabación de este tocaba a su fin.
The Edge era el que más contento estaba con el proceso de grabación ya que cada canción representaba los pensamientos y la esencia de la banda, y que pese a que la tendencia fue uniforme; de cada tema podían extraer una conclusión positiva. Las últimas semanas de grabación fueron agotadoras y frenéticas, con el grupo y el equipo de producción extenuados, cuidando de forma exacerbada cualquier mínimo detalle. Poco después, Lanois y Pat McCharty se dedicaron de la mezcla de los temas, que posteriormente pasarían a manos de Steve Lillywhite, quién trastocó el trabajo hecho por Eno, creando un desbarajuste que retardó la salida del disco. Tras la reparación del fallo, en Enero de 1987 la banda retomaba el estudio por última vez para completar el material existente de las grabaciones de Octubre, Acordaron que las canciones Walk To The Water, Lominous Times and Spanish Eyes entrarían en la cara B del cedé, canciones que pese a gustarles mucho a la banda; sentían que no cuadraban con la cara principal del plástico. The Edge lamentaba profundamente esto, ya que amaba esas canciones, así que acordaron entre todos meterlas en los grandes éxitos de la banda del 80 al 90. Bono en cambio estaba feliz, todos sus desvelos habían acabado, ya que como él comentó en alguna ocasión, las grabaciones fueron tan ajetreadas que perdió bastante peso. Tras el acabado final, cada mochuelo a su olivo, se retiraron a sus respectivos domicilios en Dublín.
Entrando en las canciones, uno observa la influencia que las palabras de Jagger, Richards, Dylan y Van Morrison hicieron en Bono, buscando un sonido más moderno, más acorde a la música yanqui, pero sin perder un ápice de las señas de identidad de la banda. La canción que abre el disco no necesita presentación alguna, "Where The Streets Have No Name" es ampulosa, épica, bella y grandilocuente, con una letra made in Bono. Resulta que el propio Bono escuchó un día una historia sobre las calles de Belfast, Irlanda del Norte, donde la religión y la posición económica de una persona se calibraban según la calle donde uno viviera. Eso inspiró a un Bono que imaginaba una ciudad donde las calles nunca tuvieran nombre, trazando un marco ficticio, romántico y espiritual. La música se originó a través de una demo que The Edge realizó en una sola noche. El tema fue de los últimos en grabarse y por aquel entonces, la banda era consciente de que exceptuando Pride o Sunday Bloody Sunday no tenían temas atronadores en directo. The Edge pidió de plazo una semana para hacer del tema una obra maestra; dicho y hecho, prometió lo que dijo. La excelsa introducción en la que The Edge aparece a los 42 segundos de canción repitiendo arpegio hasta que dos minutos después Bono aparece cantando; épico y perentorio, ofreciéndote viajar con él a las calles que no tienen nombre, a los ecos fantasmagóricos de la pobreza y desolación diaria. Tampoco vamos a descubrir a estas alturas "I Still Haven´t Found What I´m Looking For", con su percusión, su melodía arrebatadora y con una letra que exhala energía, que te insta a no perder la fe en uno mismo, las personas nos hundimos, pero hay veces que tenemos que sacar fuerzas de donde sea. La letra también plantea el conflicto de la ansiedad nacida de una búsqueda que no conduce a nada. ¿Te sientes infeliz?,¿has tenido la sensación de querer buscar algo o a alguien y no sabes qué o quién? De eso se habla aquí. En este tema se vislumbra un pequeño poso de música gospel en los coros, con Eno, Lanois y The Edge haciendo unos coros monumentales. Los dos primeras temas son sensacionales, himnos incuestionables de la banda; momentos inolvidables en el directo, pero decidme una cosa. ¿Qué calificativo le pones a "With Or Without You"?, ¿cómo haces justicia a este tema? Una canción triste, de dos personas que se quieren y no se aguantan. Él está siempre distante, ella intenta ayudarlo, él no se deja, ella se siente triste porque no puede acceder a él, le quiere, hay días en que quisiera abandonarlo por su egoísmo, pero necesita estar con él. Él no sabe lo que quiere, ignora a quién tiene a su lado y se pone a pasear solo; ella observa en la lejanía con una lágrima en los ojos, sólo da cariño y no pide nada a cambio, decide marcharse, y él ahora cae en la cuenta de quién era la chica que estaba a su lado. Musicalmente es perfecta, con Clayton realizando una línea de bajo bestial, personificándose en un cardiólogo que busca insuflarle oxígeno a un corazón ajado y cerrado por derribo, y es que sólo hay angustia y un Bono ampuloso, cantándole a la desesperanza acompañado de los supinos guitarrazos de The Edge, que intenta que la guitarra llore como lloran todos los instrumentos. ¿Cómo no ME va a gustar la hermana mayor de "One"?.
"Bullet The Blue Sky" puede pasar un poco más desapercibida, pero es que el triunvirato que precede a este tema es incomensurable. La guitarra The Edge atruena en el tema, con una distorsión mágica, con Bono que busca atraer la atención hacia las miserias del Tercer Mundo. "Running To Stand Still es una rara avis dentro del grupo", ya que nunca suelen tratar el tema de cómo fueron sus respectivas infancias en Dublín. Bono le canta a una pareja de heroinómanos que vivían cerca suya en el bloque de viviendas de enfrente. Aquí se vuelve a tratar otra vez las relaciones de pareja desde el punto de vista del amor más sincero: ella, una chica débil y desprotegida, trastornada por el maltrato de su familia, convirtiéndola en un pozo de inseguridad y de odio hacia sí misma hasta que por una broma de la vida, encuentra el respeto y la sonrisa que perdió al lado de un hombre que se ensimismaba en su soledad, con el regusto de la droga recorriéndole el cuerpo, un cuerpo herido y un corazón lleno de amor, las personas sólo somos soledad, sólo queremos que alguien de vez en cuando nos digan cuánto nos quieren, cuánto les hacemos falta, nada más. La música es ya de por sí melancólica, una balada suave para que el piano tome protagonismo en un tema con dejes de folk y de blues en el que Bono realiza un gran falsete para añadirle dramatismo al tema. "Red Hill Mining Town" es más optimista y ochentera, con una lírica sensacional también y una excelente melodía de guitarra de The Edge. "In God´s Country" es corta, con una excelente transfusión de tema acústico a Rock Roll. Tras la refinada y experimental "Trip Throgh Your Wires" llega "One Three Hill", un poco más veloz que las demás y con una excelente performance de Mullen a la batería. El título del tema se refiere a una torre volcánica de la ciudad de Auckland, en Nueva Zelanda, el último árbol que circundaba a este monte fue talado por última vez en el año 2000. Con la letra, Bono pretende rendir tributo a Greg Carroll, amigo suyo, y también a la memoria del cantautor chileno Victor Jara. Exit, el penútimo tema te traslada a "Mothers Of Dissepeared", que echa el telón y sigue con la tónica conmovedora del disco, de manera muy relajada y bella. The Joshua Tree fue un éxito absoluto en ventas, vendiendo más de 25 millones de discos en todo el mundo, la crítica se enamoró del disco, y aupó a la banda como la más grande del Reino Unido y de las más importantes del mundo. Tras este disco llegaría Rattle And Hum y la primera hostia en la cara a U2, pero como bien dijo Bono en su último concierto; "nos retiramos por un tiempo para soñarlo todo de nuevo", el sueño volvió en 1991 de la mano de Achtung Baby y el ZOO TV, ya nada volvió a ser igual. habían revolucionado el rock n roll y el concepto de hacer giras. Cinco cuernos y un rotundo 10.
Bono -Voz, Guitarra rítmica
The Edge - Guitarra solista, coros
Adam Clayton - Bajo
Larry Mullen - Batería, Percusión




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