Me suena que había oído hablar de éste grupo en anteriores ocasiones, pero aún así me ha sorprendido mucho esas 40 canciones de un minuto. Que ideas de bombero tienen algunos xD. De todas formas si presupuestamente hay gente de los Beatles y demás por ahí metida, como pueden ser malos como instrumentistas? xD
The Residents - The Commercial Album
1. Easter Woman (1:06) Chris Cutler – Batería |
Debido al absoluto secretismo de sus miembros y su larga carrera disográfica, los Residents han sido objeto de rumores, asco, sorpresa, incredulidad y algunas cosas más. Estos cuatro individuos se inventaron una nebulosa biografía propia y montaron a finales de los 60 una banda muy atípica, por no decir una de las más extrañas de la historia reciente de la música. Mitos y leyendas, casi siempre inventadas por el propio grupo, han zarandeado su historia. Sus integrantes son un misterio, y desde finales de los 70 se presentan ataviados con ojos gigantes por cabezas, y en su caracterización más famosa vestidos de smoking. Sus discos son inclasificables, desde autofelantes opus de música esquimal a versiones de rock sesentero loando a los nazis, o versiones de reversiones de música de los Beatles. Una especie de gigantesca broma pero con un sentido del humor muy hilado. Gente como el amigo Captain Beefheart encabeza su lista de músicos de estudio, donde abundan integrantes de otras bandas experimentales como Henry Cow e incluso algún hit-wonder de la new wave. Hasta se han encontrado referencias (un tanto peregrinas) en el Magical Mistery Tour de los Beatles a que probablemente alguno de los de Liverpool, si no todos, han formado parte del grupo, aparte de que es inevitable no asociar el nombre de Frank Zappa a la banda, pese a que en teoría Zappa ignoró la primera maqueta del grupo. Dos premisas fundamentales abarcan la larga e intensa discografía de los Residents. Podríamos resumirlas en dos cosas. La primera: la música es arte (pese a que como instrumentistas son aparentemente más bien malos), y como tal debe ser separada del artista, quien como mero vehículo no tiene en realidad protagonismo alguno. De ahí que oculten sus identidades y sus rostros, aunque sí han concedido entrevistas y todo eso. La segunda: la música se expresa como un lenguaje, por lo que primero se eligen los sonidos y luego se articulan en lo que uno tenga en mente. Esto explica gran parte de su discografía. The Commercial Album, editado en 1980, es fruto de un razonamiento muy típico en el grupo. Si una canción pop de tres minutos repite tres veces una letra y un estribillo de un minuto, qué mejor que una canción de un minuto para capturar, a modo de anuncio de radio, la esencia de la música pop. Así que como un disco de pop dura alrededor de cuarenta minutos, The Residents nos lanzan a la cara cuarenta canciones de un minuto de pop amargo y retorcido, todas diferentes, todas inquietantes, todas descacharrantes con letras absurdas y oscuras. Hasta las más optimistas llevan una capa de barniz esquizofrénico. Contando con cantantes y músicos de estudio que interpretan los delirios de los componentes, como Fred Firth o el oscuro instrumentista británico y habitual en otros trabajos Snakefinger, el disco es un siseante paseo por el lado oscuro del pop comercial. Hay declamaciones a lo Birthday Party, retazos de psicodelia, uso de electrónica, giros infantiles, arreglos y líneas próximos a los Beatles. Una serie de píldoras de un minuto que deja con un estado mental agridulce. Todos los chirriantes efectos que son capaces de reproducir se ordenan de una forma como de estar por casa para construir los temas más oscuros y opresivos, voces distorsionadas interpretan letras infantiles, en una oscurísima parodia de lo que la radio podría ofrecer en la época. Un disco extraño, pese a ser de lo más accesible de los Residents, con melodías para volverse loco, simple y a la vez desquiciante por su concepto, que contiene melodías brillantes, otras oscuras y otras que no son tan buenas, pero que mantiene una regularidad encomiable para un proyecto con estas características y que sorprenderá un tanto a la gente que se atreva a escucharlo. |




