Entro al Portal y lo primero que veo es a Prince en tanga, esto si que es mas extremo que Mayhem jajajaja.
Saludos Popers
1. Dirty Mind Prince - voz, guitarra, bajo, teclados, batería |
El tercer largo de Prince nos trajo la primera de las diversas reinvenciones del pequeño multinstrumentista de Minessota. Pese a la existencias de buenos temas en sus dos anteriores trabajos ("For You" y "Prince") es en este disco donde se consolidará la fusión y el dominio del amigo Prince de diversos estilos sin despeinarse el tupé. Esa fusión sin ningún tipo de complejos de funk, soul, disco, pop ochentero (lo que se llamó New Wave) y rock comandado por la delicadísima técnica de Prince en los instrumentos de cuerda es una de las claves del disco, y junto a la descarada temática sexual de algunas de las canciones es el golpe en la mesa de Prince en un estilo que ha hecho propio y funde emocionalmente razas y sentimientos, o espiritualidad, o depende de cómo se levante él. He de decir que no soy muy ducho en estilos de lo que se llama "música negra", que es la gran fuente de la que bebe principalmente el trabajo, pero intentaré transmitir mi opinión de los temas lo mejor que pueda. Es un disco que tras su delicadeza esconde una fuerza apreciable, con momentos "sensuales", donde Prince logra sonar él solito (toca practicamente todos los instrumentos) como una big band funky. Hay momentos disco, sostenidos riffs soul, falsetes, algo de desgarro y partes cercanas al gospel y todo integrado en una delicada tensión instrumental que consigue que el resultado final se asemeje a una bola de nieve cayendo por una ladera. "Dirty Mind", una oda a una mujer por parte de una mente pervertida, comienza el disco con la pulsión funk y la mezcolanza de estilos aparentemente inconexos que recubrirá el resultado total. Un bajo incontestable arropa una melodía de pop con teclados completamente ochentera mientras Prince canta con apenas un hilillo de voz, resultando en una canción extrañamente hipnótica. La mayor presencia de la New Wave del disco aparece ya en la amarga "When you were mine", pero Prince parece conseguir dominar el estilo a su antojo y le baja las revoluciones de forma que suena muy "suyo", creando con sobriedad compositiva un tema de desamor muy efectivo. "Do It All Night" se acerca más al soul que luego se ha dado en llamar R&B. Un elegante riff de bajo comanda un tema tipicamente "Nena, quiero hacerlo toda la noche" que se complementa con algunos efectos un poco horteras. Es una buena muestra de la intensidad sonora y de las innovaciones de Prince (innovaciones entonces, claro) en un estilo bastante clásico al que le dota incluso de un cierto aire progresivo. "Gotta Broken Heart Again" es una corta balada con puntos jazzísticos y elegante instrumentación donde el desamor se hace de nuevo patente en la versátil garganta de Prince y que da paso a la parte más brillante del trabajo. "Uptown" es un tema que mezcla el disco-funk y el rock de una forma que a mi me parece pasmosa. Un desarrollo discotequero contiene un estribillo de línea rock que suena cohesionado y totalmente integrado en el tema. Con una letra rollo "Rebelde del ghetto" y como siempre con su falsete Prince acelera y desacelera una canción que acaba de nuevo siendo hipnótica. "Head" es una especie de himno al amor a través del sexo oral de marcial corte funk en el que Prince va narrando la letra casi lascivamente y que contiene una parte de efectos de sonido muy eficaz. El insistente riff acaba por meterse en las sienes antes de la perla del disco, la pulsante y breve "Sister", una historia de incesto descarada contada con un sentido del humor chirriante sobre una melodía rock que va ganando fuerza progresivamente. "Party Up", una nueva muestra de elegante y energético funk, sirve de canto del cisne del disco. Un tema donde Prince controla la intensidad del riff jugando con ello en todo momento y componiendo un alegato pacifista a través de la fiesta que pone fin al trabajo con coros a capella. Un disco redondo, que inició una evolución apreciable en la música moderna y el primer golpe de Prince a la moralidad de la época por su temática abiertamente sexual. Un disco que mejora con las escuchas y que los más apasionados que compartimos este portal y su hermano pueden encontrar extraño al principio. Anímense, anímense. |