Mike Oldfield - The Songs Of Distant Earth

Su voto: Nada Promedio: 3 (1 vote)

01. In The Beginning
02. Let There Be Light
03. Supernova
04. Magellan
05. First Landing
06. Oceania
07. Only Time Will Tell
08. Prayer For The Earth
09. Lament Of Atlantis
10. The Chamber
11. Hibernaculum
12. Tubular World
13. The Shining Ones
14. Crystal Clear
15. The Sunken Forest
16. Ascension
17. A New Beginning

Mike Oldfield: Todo

La década de los 90 se presentaba ineresante para Mike. Tras parir un trabajo tan arriesgado y vanguardista como Amarok y ver el buen recibimiento que tuvo por parte de sus fans (la verdad es que se trata de uno de los mejores trabajos de música vanguardista del siglo pasado), cualquier cosa podía salir de su mente de genio. Lo que nadie esperaba, a raíz del desconcierto con el que la gente recibió este trabajo, fue que tirase por esta senda.

En cuanto se le presentó la ocasión de hacer un disco basado en su novela favorita, The Songs Of Distant Earth, de Arthur C. Clarke, no se lo pensó dos veces. El libro en sí trata de un planeta Tierra en su ocaso, en el que la civilización humana se ve obligado a abandonarlo debido a la destrucción que ha ocasionado en él y buscar otro hogar más allá de nuestro Sistema Solar. Tan épico argumento debía ir acompañado de una música en consonancia, algo que se puede decir que se cumplió a medias.

A medias porque, en otro paso arriesgado de los que tanto gustan a Mike, decidió experimentar con un tipo de música que nunca había sido prioritaria en su obra: La música electrónica, dando resultados desiguales. Es un disco hecho casi enteramente con sintetizadores y teclados, aunque por supuesto haya voces y la omnipresente guitarra de Oldfield lo surque todo con su mítico timbre agudo e inconfundible. Debido al acercamiento repentino a esta música, los fans se sintieron altamente traicionados, y no tardó alguno en proclamar la muerte artística del genio, algo que, por supuesto, no ocurrió.

La gente conocerá otros trabajos suyos electrónicos, algunos mejores (caso de Tr3s Lunas) y otros más discretos, como el muy polémico Light & Shade, pero éste fue el primero, por eso hay que ponerlo en su contexto de pionero en instaurar este sonido en la discorgafía de Mike.

Volviendo a lo de que el resultado fue a medias, hay que decir que el disco tiene un adecuado aire futurista para la época, muy concordante con el tema de la novela. Melodías etéreas, ambientales en algunos casos, épicas en otros, luminosas a veces y oscuras en contadas ocasiones. Pero la pena es que hay fragmentos en los que cae en la insustancialidad, con melodías demasiado superficiales y sin gracia, caso de Let There Be Light, donde las voces femeninas que tanto acostumbra a usar no me parecen acertadas por darle demasiado aire operístico. Sin embargo, la guitarra roza a gran nivel todo el trabajo, arreglando muchas canciones con punteos magníficos y solos preciosistas, siempre al servicio del ambiente del álbum.

Otra cosa a destacar es que el disco es una sinfonía para oír entera. Es bastante inadecuado escuchar canciones sueltas, pues todas son fragmentos de una historia indivisible. El disco por lo menos no se hace pesado, ya que las piezas son cortas (sólo hay dos canciones que superan los 5 minutos). De todas formas, si alguien quiere escuchar una muestra, le recomiendo que se enchufe Tubular World, revisión de ese clásico inmortal que es la melodía de Tubular Bells, aquí modernizada para la ocasión con un resultado genial, de lo mejorcito del álbum.

Por supuesto, como siempre Mr. Oldfield es el autor de todo en el disco, compositor único y absoluto y perfeccionista extremo. Por lo menos, nadie podrá negar jamás que tiene afán de experimentación. Si en algo es loable este señor es en su imparable capacidad para evolucionar y reinventarse, aunque no todo le salga perfecto, claro.

Un 7 me parece una nota adecuada. Muy disfrutable y especial, pero mejorable.