Resulta que todo dios habla de Oldfield y yo no he escuchado nada suyo, aparte de la intro de The Exorcist de Possessedxd, así que ya indagaré por ahí sobre este tipo.
Mike Oldfield - Light + Shade
Disco 1: Light 01. Angelique Disco 2: Shade 01. Quicksilver Productor de todo: Mike Oldfield |
Artista inquieto donde los haya este Mike, hubo una época, entre los albores y mediados de esta década que nos abandona, en que se interesó de forma obsesiva con la electrónica. En nuestro tiempo, la tecnología avanza a un ritmo sobrecogedor, y se aplica en prácticamente todos los campos de la vida diaria. La música, por supuesto, no se iba a ver excluida de tales avances, y lo que hoy en día permite crear un ordenador es asombroso. Hete aquí que, un músico vanguardista como Oldfield, que siempre (con mejores y peores resultados) ha luchado por no quedarse estancado y poder ser indefinible, se encuentra con todo un abanico de nuevas posibilidades creadas desde un simple ordenador. Por tanto, tras los escarceos electrónicos del genial y muy injustamente minusvalorado Tubular Bells III, nos sorprende con un disco tan sorprendente como Tr3s Lunas (tampoco hay que olvidarse de su experimento con MIDI de Guitars), un asombroso disco absolutamente electrónico que dio un gran resultado y fue bien aceptado. Así pues, Mike decidió no quedarse ahí y seguir explorando, al menos durante un disco más, el mundo electrónico. Pero como la electrónica también tiene muchas caras (y lo digo por ser evidente, porque yo de versado en música electrónica nada, os lo puedo asegurar a mi pesar), decidió hacer un disco doble, reflejando en cada uno de ellos dos facetas absolutamente diferentes, y con resultados (aquí entra el subjetivismo) realmente distintos también. Por un lado, tenemos el primer disco, "Light", que como su nombre indica, es luminoso, apacible. Es decir, un disco de Chill Out en toda regla (lo que yo vulgarmente llamo "electrónica de apalanque"). Un genial disco, el absoluto ganador por encima del segundo, "Shade", que, nuevamente como su nombre indica, se trata de un disco más oscuro, electrónica cañera, vulgar en muchas ocasiones para mí, de puro bailoteo en otras. En el primer disco hallamos preciosos pianos, suaves colchones de sintetizador, voces muy sensuales y sugerentes, bases pregrabadas que dan unidad a las canciones. Es el ejemplo de la bellísima "Angelique", que comienza con unos etéreos sintetizadores para dar paso a una melodía exageradamente bonita y sencilla de piano, en calidad de motivo principal. Una suave base rítmica mantiene el ritmo de la canción, que sustituye el piano en ocasiones por unos sutiles punteos de guitarra que en ningún momento suben la intensidad. Una erótica voz femenina nos lleva de la mano durante algunos pasajes, para desembocar en una pequeña variación del piano al final y un bajo "descendente". Perfecta. "Blackbird" es una pieza más clásica, con un piano tranquilo que fluye como un arroyo de notas. No sé porque, pero el inicio me recuerda horrores a la saga Resident Evil y a la intro de un genial juego para la Nintendo 64 llamado Shadow Man. Un sintetizador colorista da algún golpe para dar paso al piano para que vaya cambiando suavemente su registro, sin en ningún momento sobresaltar al oyente. Toda la pieza es una oda al piano clásico y a la belleza de su sonido. "Closer" parece una pieza más "terrenal" debido a que su melodía, creada por una juguetona guitarra, es más felizona y asequible, resulta muy fácil de oír, y las bases contribuyen a ello, cíclicas y pegadizas. Por su parte, "First Steps" son 10 asombrosos minutos ambientales en los que las guitarras mandan por completo. Los sintetizadores crean efectos de viento que suenan muy misteriosos y etéreos. Más allá de los 2 primeros minutos entra una base rítmica y la cosa cambia por completo. La guitarra se alterna con el piano, y las bases me vuelven a recordar a otro videojuego: Perfect Dark, también para Nintendo 64. Las percusiones contribuyen a ello, dando a la pieza un carácter como "de espías", de película de acción. El bajo también apoya ésto, creando pasajes funkis que quedan de maravilla. De lo mejor del disco. "Our Father" vuelve a las melodías trascendentales, bases acuosas y sintes sutiles. Unas voces algo tribales crean bellos coros, en los que repiten "Our Father" una y otra vez, con un timbre a medio camino entre un coro de gospel y cierto aire gregoriano. "Rocky" vuelve a dar protagonismo absoluto al piano, en una pieza muy parecida a "Blackbird". Otra vez sintetizadores de fondo y un piano protagonista que crea bonitos motivos, esta vez sin ningún tipo de base rítmica. "Sunset" podría ser lo más "comercial" del disco, dentro de lo comercial que puede ser ésto. Lo digo más que nada por la melodía de piano, muy pegadiza y sentida. Las bases son un poco agudas en mi opinión. La guitarra española a manos de Mike repite la misma melodía que el piano una y otra vez, alternántola con algún pasaje de acústica, que vuelve a repetir la melodía. Una pieza muy bonita, pero que igual adolece un poco de repetitiva. Finalizando el primer disco, nos encontramos "The Gate", totalmente inusual. Una puerta hacia la meditación por medio de una pieza totalmente vocal (salvo algunos pasajes de guitarra hacia la mitad), en la que una voz, diría que femenina, aunque muy sintetizada repite la misma melodía hasta que finaliza la canción, en una especie de trance. Así finaliza un discazo al que yo le planto un 9 sin ruborizarme, muy tranquilo, ideal para las noches y las duermevelas. Vamos a por el segundo disco. Como suele decirse, una de cal y otra de arena. Comenzamos "Shade", la parte decepcionante del viaje, pero del que podemos salvar cosas. "Quicksilver" comienza con un sintetizador tan suave que podríamos pensar que el segundo disco va a ser en la línea del primero, pero algo extraño intuimos, como que la melodía es más oscura. Yo diría que está en modo menor, y que por eso tiene ese aire triste. Pero se acaba ese sinte y comienza lo que esperábamos: Una base machacona nos hace daño. Ésto ya es electrónica ruda, aunque la guitarra española y el piano que sobrevuelan la canción yo los alabo, pues son de gran belleza. "Resolution" comienza bien también, de forma bonita, con sintetizadores y una base suavecita, incluso con cierto aire Chill Out todavía. La canción es posiblemente la mejor del segundo disco, pues la base se queda así, sin llegar a martillear los oídos de nadie, y unas francamente buenas voces rematan el trabajo, aunque hay una voz en concreto que da un poco de mal rollo a veces. La guitarra puntea con mucho gusto, y es un placer oírla en este contexto. "Slipstream" me parece ya vergonzoso. Desde el inicio suena a Ibiza por los cuatro costados, la típica pieza que la gente se pone a bailar como loca, con una base insistente y pelma a más no poder, y una voz que está tratada con vocoder (o eso parece, puede ser con otro aparato o filtro perfectamente). Para el que le guste, pero no para mí. "Surfing" vuelve a la senda de "Resolution", bonita pieza, algo insustancial, pero se deja oír, con esos sintes como colchones de aire y las voces revoloteando aquí y allá. En 3:29 o así unas guitarras dobladas crean un intensísimo pasaje de gran belleza, de lo mejor del trabajo. Es ese sonido tan característico de la guitarra de Mike, como "más agudo". "Tears Of An Angel" me recuerda a "The Doge's Palace", de Millenium Bell, con ese inicio. Luego se transforma en otra pieza tranquilita con voces a coro y una guitarra punteando que da gusto. No es de las mejores, pero se oye muy bien. En "Romance" caemos a los abismos de la vergüenza otra vez. Teclados techno a tope para ir al extrarradio a bailar cual poligonero. Bases bastas, melodía repetitiva, etc etc. "Kingscape" vuelve a llevarnos al terreno relajado, que es dónde Mike parece que se desenvuelve mejor, al igual que en la final "Nightshade", que aúna un poco los dos mundos, con un aire muy tranquilo y en algunos pasajes sintes machacones, en una pieza bastante buena que cierra el disco de forma digna. Un 6 le pongo a éste disco, pues pese a tener alguna pieza vergonzante (siempre bajo la opinión de servidor, claro está, mi respeto para todos los estilos y sus oyentes), tiene otras que sube el listón, pero en conjunto no llegan a hacer del disco la gran obra del primer CD. Pequeña decepción, pero con islotes de buen hacer. Un doble trabajo ambicioso, obra de un genio de la música, que no de todas las músicas como podemos comprobar. Con él dió carpetazo a sus experimentaciones con la electrónica, al menos de momento, pues vistos los buenos resultados obtenidos, espero que un día se anime de nuevo a meterse en estos senderos. Así pues, un 9 y un 6 creo que hacen un 15, lo que dividido por dos, ya que los dos discos importan igual, no vamos a encumbrar uno y hundir otro, da un 7.5, la nota que humildemente yo, fan de siempre del señor Mike Oldfield y de su trabajo, le planto a éste disco. Larga vida, Old Field of ideas. |




