Enya - Watermark
1. Watermark – 2:24
2. Cursum Perficio – 4:06
3. On Your Shore – 3:59
4. Storms in Africa – 4:03
5. Exile – 4:20
6. Miss Clare Remembers – 1:59
7. Orinoco Flow – 4:25
8. Evening Falls – 3:46
9. River – 3:10
10. The Longships – 3:36
11. Na Laetha Gael M'Óige – 3:54
12. Storms in Africa, Pt. 2 – 3:11
Hay tres cosas en mi vida de las que se que nunca me voy a cansar. Una son las curvas de las mujeres. Otra son los episodios de las, digamos, diez o doce primeras temporadas de los Simpson. La tercera es la música de Enya.
Allá por 1990, un amigo, hijo de uno de aquellos idealistas del mayo del 68 que tenía la estantería llena de vinilos de monstruos como Hendrix, Pink Floyd o Leonard Cohen, me habló de esta irlandesa morena por primera vez. Había grabado una banda sonora para una cadena de televisión británica sobre los celtas. Tal había sido el éxito, que la música que esta chica compuso para la serie se editó en audio de manera independiente. Y la compañía WEA, la que sacaba los discos de AC/DC, ofreció un contrató a la artista y ésta editó en el 88 su segundo trabajo, al que llamó “Watermark”, y de la noche a la mañana desplazó en las listas de ventas a todos los estrellones de la escena rockera y se aupó al nº 1 en las listas de los discos más vendidos en todo el mundo.
Un metalhead como era yo en aquellos días –lo sigo siendo, solo que ahora con más barriga-, tendía a desconfiar de eso que llamaban “nº 1 en ventas”. Los números uno en ventas eran tíos como Rick Astley o Milly Vanilly en aquellos tiempos, y yo podía ser un crío, pero sabía de sobra que los nº 1 en talento no eran Phil Collins ni Lionel Richie, sino Don Dokken o David Lee Roth.
Pero Enya tenía algo. Tuvo algo que ya ha perdido, a juzgar por lo acaramelados e inofensivos que suenan sus discos desde el año 2000 hasta hoy. Pero se la perdona todo porque sus cuatro primeros trabajos –“The Celts” del 87, “Watermark”, “Shepherd Moons” del 91, y “The Memory of Trees” del 96-, son lo más bello que ha compuesto el corazón humano.
Es imposible no caer rendido ante el encanto de esta mujer. Es imposible no enamorarse de esa joven irlandesa de cabellos oscuros que aprendió los entresijos del negocio con sus hermanos y hermanas mayores en el grupo Clannad, a quienes dejó al sentir que limitaban su potencial, para lanzarse en solitario a una carrera que la llevó a vender millones de discos, a convertirse en la banda sonora de los amaneceres, a crear un mercado nuevo para toda la música New Age.
“Watermark” es el disco de “Orinoco Flow”, una canción que se ha debido radiar hasta en las emisoras de sistemas solares que la NASA aún tiene que descubrir. Pero hay mucho más. Es el disco de “Watermark”, el mejor instrumental que esta gran Señora ha compuesto. Y es el disco de “Storms in Africa”. Jamás unos sintetizadores sonaron tan sugestivos.
Teclead en vuestro reproductor de Cds el número 3 y maravillaos con esa dulce, inmejorable “On your Shore”. Aguardad a que llegue el frío y, de madrugada, bajo una montaña de mantas, interiorizad hasta la última palabra del texto de “Exile”. Flipad con la gaita que el músico Davy Spillane mete en “Na Laetha Geal M´Oige”. Sonreíd con el optimismo que transmite la instrumental “River”. Y cuando la vida os pegue una hostia, consolaos con ese intermedio al órgano, apenas unos quince segundos, que contiene “Evening Falls”, una de las canciones más emotivas que yo he escuchado, y os aseguro que os sentiréis menos solos.
Enya jamás se ha prodigado en acontecimientos sociales. Ya está más mayor, cede un poco y se deja ver. Pero en los días de “Watermark” era un lujo acceder a una imagen de la enigmática artista. Y los dos retratos que este disco trae de la dama valen su peso en oro. La portada, una imagen en color de la intérprete muy delgada, fría, que parece sostener un ramo de rosas, con su elegante vestido blanco, esos labios apretados y sus preciosos ojos inquisidores, negros como la noche. Y en el libreto, una imagen en blanco y negro de una inédita Enya a contraluz. Reflexiva, con esa especie de boina, la mirada perdida. Parece una esfinge.
Qué pena que cuide tanto su voz y su privacidad y se niegue a actuar en vivo. Los egipcios tuvieron a Cleopatra, los ingleses a Isabel I y los americanos a Billie Holiday y a Janis Joplin. Nosotros tenemos a Enya.










Comentarios
Enya
Buena reseña Marqués. A Enya la escuché fundamentalmente en acostumbrados viajes largos con mis padres pero me gustan bastante varios temas que se encuentran en este Watermark, no sé si para oírlos nuevamente pero tienen su chiste.
Los Simpson los miraré hasta que me muera, así trasladen la serie al pueblo de South Park y cambien los dibujos clásicos por animación computada 3D, pero sí es cierto que han sufrido un bajón bajo la producción de Al Jean y acá en Latinoamérica encima han echado a las voces clásicas a eso de la temporada 16. De cualquier manera adhiero a tu comentario en el Portal hermano pues siguen siendo mejor que el 90% de la TV.
Saludos y un muy buen año 2011 a todos los Dabutenmaníacos.
Yeah!
¡Tres hurras por Enya! Realmente tiene algo esta tipa. Me alegro muchísimo de que la traigas por aquí, en cualquier momento me meto a fondo con este disco, ya que de ella sólo conozco algunas canciones sueltas, típicas.
Jeje, ahora que se me está saliendo Slayer por las orejas es como si Enya me estuviera llamando a lo lejos "desde la otra orilla". La veo muy pequeñita, pero no la pierdo de vista.
De puta madre
Esta reseñita. Una tipa que a mi me ha molado desde que la escuché. Tiene una voz que es realmente mágica.
Joder, esta página esta tomando un color acojonante.
The Truth Is Out There
Enya
A mí me gustó bastante (en gran parte gracias a la insistencia de dos de mis hermanos) el "The Celts", hasta el punto de comenzar a interesarme por la mitología y mundillo celta y por la serie ochentera, pero éste y los siguientes nunca me llegaron a acabar. Me sonaban demasiado babas, por decirlo así. Curiosamente este "Watermark" provocó una especie de locura New-Age en mi casa que se tradujo en varias referencias musicales de diverso pelaje y misticismo, el recuerdo de algunas de las cuales aún me provoca escalofríos, y multitud de siestas de pijama y orinal.
Wow
Hola, soy un regular visitante del Portal del Metal, y me alegra mucho poder leer que algunos de los colaboradores de dicho Portal tambien se entusiasmen por musica que, a priori, dista mucho de los sentimientos que provoca esa nuestra amada "musica loca" como dicen los abuelos del Metal. Total, lo importante es saber valorar el arte por el arte mismo, y no por etiquetas prefabricadas por los medios e, incluso, por nosotros los consumidores. En cuanto a Enya, que decir?? Simplemente me encanta, siento que le has dado al clavo al manifestar que Enya posee un encanto particular que te hace engancharte más a su música, provocadora de los más apacibles estados mentales. After all, in the concrete jungle, everybody needs a little bit of peace.
Muy Bueno
Nunca me atrajo este tipo de música; pero con cosas así, de vez en cuando se puede disfrutar plenamente de este maravilloso arte. Tendré que mirarme más de esta diosa ahora que voy adquiriendo mejor oído.
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