01. One night love affair
02. She's only happy when she's dancin'
03. Run to you
04. Heaven
05. Somebody
06. Summer of '69
07. Kids wanna Rock
08. It's only love
09. Long gone
10. Ain't gonna cry
Bryan Adams: Lead Vocals & Guitars
Keith Scott: Lead & Rhythm Guitars
Dave Taylor: Bass
Pat Steward: Drums
Tommy Mandell: Keyboards
Jim Vallance: Percussion
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Una moñada, lo sé. Pero también un buen disco de Rock FM. Éste término siempre me ha gustado mucho, porque define muy bien lo que aquí hay: Un conjunto de canciones melódicas y suavecitas, con la distorsión justita, que gustaban por igual al Hard Rocker ochentero y a las amas de casa y niñitas que se quedaban mojaditas al ver una imagen de Bryan o al asistir a uno de sus recitales, y que las radios podían programar sin problemas.
Básicamente, las diez canciones que integran ésta obra podrían ser diez hit singles como la copa de un pino. De hecho, muchas de ellas lo fueron. 'One night love affair' (¡qué título, por Dios!), reúne bastante claramente las características antes expuestas: Una batería con un insultantemente sencillo ritmo de bombo-caja-bombo-caja, una guitarra con poquitos acordes, pero muy buen gusto por las melodías, y unos teclados bastante letales que sustentan la canción con ese aire un tanto horterilla.
'Heaven'. ¿La power-ballad definitiva? Servidor lo ha pensado muchas veces. Un tema que parece estudiado en un laboratorio para reventar las listas, y para que cincuenta mil personas enciendan mecheritos (ahora móviles) en un estadio. De hecho, es el mayor éxito de nuestro amigo Bryan, y os aseguro que todos la habéis oído, aunque no sepáis de quién es, y sabéis tararearle, porque es un tema universal, como el 'Imagine' de Lennon o el 'Final Countdown' de Europe.
'Summer of '69', el otro gran single del disco. Un medio tiempo muy meloso, con una melodía increíble de guitarra y una voz que de tan dulcificada empalaga, como un kilo y medio de mermelada. Otra canción de esas que sabemos todos, y que es de las más radiadas de las radios americanas. Otro temita destinado a vender millones.
El repaso lo acabo con 'Kids Wanna Rock', el tema más rockero, no sólo del disco, sino de su carrera, me atrevería a decir. Menos de 3 minutos de guitarras cincuenteras, en las que nuestro protagonista expulsa lo poco que tiene de rabia. Es el tema 'extremo' de Adams, con eso os lo digo todo.
Los demás no me molesto en remarcarlos, porque todos, TODOS, siguen exactamente la misma estela, pero con menor fortuna que las mencionadas. Un disco para ponerse muy de vez en cuando, cuando te sientes relajadito y melancólico (en mi caso, aproximadamente NUNCA) para atiborrarte hasta las cejas de azúcar y dulces antes de volver con tus (mis) amados discos de Carcass.
El apartado gráfico, pues más o menos igual de "guapito" con la raya en medio. Para convenceros ved la portada. (sí, lo sé porque lo tengo original, qué pasa, por 3 euros de segunda mano me parece hasta razonable).
Veredicto: Un 6 y va que chuta, que por mucho que venda, no es ni mucho menos una obra maestra.
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