Blackfield – Blackfield (Edición internacional)
![]() 01. Open Mind Bonus Disc Nota: Existe una versión de 2-LP con la canción Perfect World y Feel So Low Steven Wilson: Voz, guitarra, teclados |
Blackfield fundada por el multifacético Steven Wilson (Porcupine Tree) y Aviv Geffen, excelente músico y compositor israelí de pop melancólico (mucho más famoso en su tierra que en el resto del mundo), que tras invitar a la nombrada banda a tocar a su país y de conocerse con Wilson, se produjo una instantánea amistad entre ellos. Colaborando mutuamente en distintos proyectos, finalmente le dan vida a la idea inicial y principal que tenían, creando así Blackfield, con ellos dos como principales miembros, escribiendo y componiendo la letra y música de todos los temas, en cada rato libre que tenían entre sus proyectos principales, y volando ida y vuelta entre Londres e Israel para componer en conjunto lo más posible. Es un disco de sonidos mansos, a pesar de tener letras deprimentes y duras; pero hay un enorme atractivo hasta en las historias más terribles, si se cuentan de manera adecuada, y este es uno de esos casos. Si bien las composiciones desprenden cierta desesperación en su parte instrumental (de manera muy marcada en algunas y mucho más sutil en otras), también una elegancia seductora que hace que las canciones pasen sin darte cuenta. Aquel que no comprenda el idioma, gozará, además de un álbum de gran atractivo, de una herramienta de descompresión. Si se presta atención a las letras es mas adecuado para un día nublado. Es atrapante, luego de una primera muestra de progresividad experimental, el segundo tema se te atornilla al cerebro, para ya no dejarte ir, estas aprehendido en la montaña rusa de relatos sobre tormentos, desamores y tristezas, salidas de esas dos mentes privilegiadas. En un ejemplo burdo, el disco es como la última cena de un condenado, el arreglo de la misma está cuidado hasta el extremo, se le deja utilizar cubiertos de plata, la mejor vajilla disponible, la comida es Gourmet y el vino de la mejor bodega. Marcado por guitarras dóciles, voces suaves y agradables, teclados a tono y percusión que acompaña sin entrometerse, junto con pasajes de clara experimentación extremadamente pensada y cuidada, se desvanecen los minutos. Es un disco puro, con el sonido cuidado y de calidad históricamente reconocida en el inglés, líder también de No Man, dado que tuvo mucho que ver con la producción en sí y en ello también se destaca, habiendo sido, entre otras colaboraciones, productor e ingeniero de sonido de Ophet; originando la perfección a nivel producción, que no es poco decir de alguien que lleva tres bandas activas a la vez. La influencia de Wilson es notoria en el carácter progresivo de la música, que tiene destellos del desarrollado por su banda más conocida, mezclados con la eclecticidad producto de componer casi todas las canciones en conjunto y muchas otras por separado, además de los covers de autoría unísona del israelí, (escritos originalmente en hebreo) Cloudy Now (עכשיו מעונן) y Scars (צלקות) adaptados al inglés, que son los temas de letra más nostálgica y sensibles. Mientras que de la autoría del británico son Blackfield y Lullaby. Los arreglos son perfectos y escritos a conciencia fundiéndose a lo largo de la placa, canciones de guitarras suaves con colchones de teclados, con otras en las que utilizan un piano delicado, siendo las voces grandes protagonistas. Momentos más potentes a cuentagotas a lo largo del disco, pero sin interferir con el clima central y presente en todo momento. Temas destacables son Open Mind, Blackfield (mi favorito del disco por lejos), Glow y Cloudy Now. La inclusión de los bonus track fue otro acierto, dado que además de una versión en vivo de Cloudy Now, presentan Where Is My Love y Perfect World, que dan una pincelada faltante (de lo contrario se sentía corto), para alcanzar la nota casi máxima. |





