ABBA - Voulez Vous

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1. As Good as New
2. Voulez-Vous
3. I Have a Dream
4. Angeleyes
5. The King Has Lost His Crown
6. Does Your Mother Know
7. If It Wasn't for the Nights
8. Chiquitita
9. Lovers (Live a Little Longer)
10. Kisses of Fire

EL GRUPO:
Benny Andersson – Sintetizador, teclado, voces
Agnetha Fältskog – Voces
Anni-Frid Lyngstad – Voces
Björn Ulvaeus – Banjo, guitarra, voces

OTROS:
Rolf Alex – Batería
Ola Brunkert – Batería
Lars Carlsson – Trompeta
Anders Eljas – Trompeta
Joe Galdo – Batería
Malando Gassama – Percusión
Rutger Gunnarsson – Bajo
Paul Harris – Piano
Janne Kling – Viento
Nils Landgren – Trombón
Ish Ledesma – Guitarra
Roger Palm – Batería
Halldor Palsson – Saxo tenor
Arnold Paseiro – Bajo
Jan Risberg – oboe
Janne Schaffer – Guitarra
Johan Stengård – Saxo tenor
Åke Sundqvist – Percusión
George Terry – Guitarra
Mike Watson – Bajo
Lasse Wellander – Guitarra
Kajtek Wojciechowski – Saxo tenor

Quién no conoce a ABBA, aquellos simpáticos cuatro suecos que tras una flamante victoria en Eurovisión en 1974 gozaron durante años de un gigantesco éxito mundial que los convirtió en empresarios multimillonarios. Las composiciones, arreglos y producciones de Benny Andersson y Bjorn Ulvaeus, aderezadas con las increíbles voces de sus mujeres Frida Lyngstad y Agnetha Fältskog, tendrán sus fanáticos y detractores como todo en esta tierra de garbanzos (y más aquello que es tan conocido), pero son con diferencia de lo más fino que se podía escuchar en la radio a finales de los 70 y principios de los 80. Una combinación mágica de elementos, una reunión verdaderamente afortunada.

ABBA y sus pintas. Madre mía. El disco que nos ocupa tiene una portada en la que lucen un atuendo casi sobrio para lo que solían llevar encima en directo o en fotos promocionales, aunque es difícil pasar por alto el semblante circunspecto en el rostro de Benny, de smoking, mientras blande una especie de espada láser azul. No sabe uno si preguntarle por las Guerras Clon o pedirle un café. Mejor pasemos a la música...

Tanto han circulado las canciones del grupo en forma de recopilaciones (especialmente el jugoso doble ABBA Gold) que pueden haber quedado un poco en segundo plano discos tan completos y estupendos como Voulez Vous. Más allá de contener algunos de sus singles más típicos (Chiquitita en español, I had a dream, Voulez Vous, Does your mother know), este disco es de los que dejan huella por su calidad fuera de serie, su homogeneidad y su redondez. Transmite una gran festividad, y su falta de prejuicios sexuales, natural y sin complejos pero a la vez apta para el gran público, venía presentada además de esa forma "matrimonial", apta por tanto para hacer mercado en España burlando nuestra pacata condición de atormentados pecadores con cruz a cuestas. Molaba más la espada láser de Benny. Además aquí poca gente entendía o se fijaba en las letras. Era algo más bien intuitivo.

Tampoco es de extrañar que con el tiempo el grupo se convirtiera en icono gay. Algo en su actitud emana una libertad y una alegría de vivir, exentas de toda agresividad, que brindan consuelo y rompen con facilidad cadenas interiores. Aparte de lo que había de kitsch y horteroide, claro.

Las canciones hablan en su mayoría de amor y de relaciones, como tantas otras en el mundo. Las magníficas poesías de Bjorn y Benny logran internarse de manera más "adulta" de lo habitual, sin embargo, en situaciones de ligoteo, celos, etc. La música, discotequera a tope a lo largo de casi todo el disco, está elaborada con un cuidado exquisito, y da gusto disfrutar de su batería de verdad, su bajo, sus guitarras y metales de verdad, y sobre todo de esos arreglos vocales que te dejan la mandíbula en el regazo. Las voces como cuchillos de de Agnetha y Frida se mezclan y multiplican cuantas veces haga falta, en distintos planos, creando pasajes corales insólitos. En esto la producción se sale por los cuatro costados: en ese uso tan florido de las dos insustituibles voces que constituyen el grueso de su materia prima.

El disco, ya digo, es completísimo, y las canciones menos conocidas (por no aparecer en recopilatorios, vídeos y demás) valen todas y cada una por el disco entero. Ahí está el amor renacido de As good as new, la advertencia de la amable Angeleyes, la vengativa ironía de The king has lost his crown o la amargura de If it wasn't for the nignts, todas con su música bailable y digestiva pero a la vez emotiva, viva y explosiva. Inspirada y currada a partes iguales. El disco se cierra con un par de brillantes apologías del amor de pareja, en sus vertientes afectiva y sexual a un tiempo. Lovers (live a little longer), que cuenta algo así como "dicen los científicos haber descubierto que los amantes viven un poco más de tiempo, ¡qué bien!, así que tú y yo vamos a vivir más", y Kisses of fire, ni más ni menos que besos de fuego. En fin, un disco para bailar o para poner por las mañanas y renacer de entre las legañas.